El concepto de invulnerabilidad económica y la batalla por alcanzarla

Publicado en por orisel

El término invulnerabilidad —en las diferentes dimensiones que lo caracterizan, una de ellas la económica—, del cual viene planteando variadas y esenciales ideas el Comandante en Jefe en los últimos meses, significa que algo tiene la condición de invulnerable, lo que supone la impenetrabilidad e indestructibilidad de ese algo, en este caso el proceso revolucionario cubano, en particular, de su economía. Otra cosa es el grado de plenitud que se tenga en esta condición, incrementándose en la medida en que esa probabilidad tienda a cero. Es justamente por lo que se está trabajando gradual y sistemática, pero aceleradamente.

Este concepto no es nada irracional ni inapropiado en las condiciones actuales de Cuba y del mundo; se ha utilizado en los últimos tiempos en varias ocasiones, por Fidel Castro, sobre todo a partir de las nuevas medidas económicas anunciadas desde octubre de 2004.

Se trata de la lucha por el logro de la independencia económica completa, sólida y sostenida, a diferencia de lo que se hace todos los días en América Latina, en el entorno de las políticas neoliberales, con sus privatizaciones, apertura y desregulación, y que en materia monetario-financiera se suele llamar “blindaje económico”, que consiste en “anclar” la moneda nacional al dólar estadounidense (USD), con la consiguiente pérdida de la soberanía monetaria para el país en cuestión y los peligros asociados de descapitalización de las economías. Cuba lo está haciendo de manera diferente y novedosa. “El dólar está a nuestra merced”, ha dicho el Comandante en Jefe a los periodistas justo el 25 de enero de 2006 en la Tribuna Antiimperialista, frente a la SINA (Sección de Intereses de EE.UU. en Cuba).

La invulnerabilidad económica, en el caso de Cuba, sobre todo en el plano monetario-financiero incluye diversos factores, que son:
1. El logro de la soberanía sobre la política monetaria: se trata de terminar con la dependencia de la moneda cubana —tanto del peso cubano (MN) como del peso cubano convertible (CUC)— del dólar estadounidense, con la aplicación de las políticas monetarias independientes que genera el Banco Central de Cuba (BCC), a través de su Comité de Política Monetaria (CPM) y que no de- penden de lo que decida la Reserva Federal (FED) o Banco Central de EE.UU.

2. El fin de la dualidad monetaria o de la doble circulación monetaria: la Resolución 80 del BCC, que prohíbe la circulación del dólar estadounidense, representa el inicio del fin del período atípico de dualidad monetaria, con todas las problemáticas que esta generaba en el orden contable y monetario-financiero.

3. El cambio y/o ajuste de las reservas internacionales: ahora Cuba, con la recaudación, ha incrementado sustancialmente sus reservas internacionales en dólares estadounidenses, a la vez que hace reservas fundamentalmente en euros.

4. El previsible incremento de las remesas: se estima que el monto total de los envíos familiares, a pesar de las medidas del imperio, aumente, según la perspectiva de que ellos incrementen las remisiones con el fin de mantener los actuales niveles de consumo de sus familiares, ante la variación de la tasa de cambio del dólar por el CUC y su devaluación posterior. En el caso que opten por el envío de otras monedas, no sujetas al gravamen del 10 por ciento, esto también conviene al país.

5. La confianza en el Sistema Bancario Nacional (dentro y fuera de Cuba): tanto a nivel de la población, como en el entorno financiero internacional, crece la confianza en el sistema cubano, que no incumple los compromisos, no congela las cuentas ni varía las tasas de interés bancario, mientras que se incrementa la cantidad y los tipos de cuentas que ya existían.
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